domingo, 10 de enero de 2016

MESA DULCE AMARILLA Y BLANCA

Hoy os quería presentar esta pequeña mesa dulce que hice para el cumpleaños de mi madre. Para esta ocasión no hice demasiados dulces ya que eramos sólo siete personas.

Me inspiré en dos colores, el amarillo y el blanco. Y como podéis ver no siempre hay que utilizar mesas para que queden bonitas, esta vez lo coloqué todo encima de una cajonera blanca. Y quedó genial.



La decoración era muy sencilla, sólo coloqué unas flores de papel amarillo de diferentes tamaños y diseños. Además en el estante puse un jarrón que es un tarro de cristal reciclado donde puse agua con unas rodajas de limón y diferentes flores blancas y amarillas.


Las flores pequeñas las compré ya hechas, las grandes las hice yo con papel de seda amarillo con lunares blancos. Os pongo una foto tutorial de cómo hacerlas.


Lo primero que tenéis que hacer es coger una hoja de papel de seda y cortar el tamaño que queráis. Luego lo vais doblando hacia dentro y hacia fuera a modo de abanico. Cuando ya está todo le anudáis en el centro un hilo. Después lo dobláis por la mitad y lo pegáis para que no se desdoble. Debéis hacer dos como ese. Cuando tenéis los dos debéis pegar los dos juntos como en la foto 3. Y sólo quedaría abrirlo y pegar las dos partes libres para unir la flor.

En cuando a lo dulce, lo más importante era la tarta. Hice una tarta de tres pisos de 16 cm de diámetro. El bizcocho era de vainilla con relleno de ganache de chocolate. Luego la cubrí con merengue haciendo rosetones con una boquilla de estrella grande. Si tenéis un soplete podéis tostar un poco el merengue y os quedará muy bonito también. Yo no tengo pero tampoco lo hubiera utilizado para que quedara totalmente blanca. Como adorno hice con unas brochetas y un poco de papel de seda unos banderines para la parte de arriba. Además la coloqué sobre un cubo que cubrí con papel de seda amarillo para que estuviera en altura y destacara.


Delante de la tarta coloqué en una copa unas chuches amarillas, hay una gran variedad, intentad que sean unas que le gusten al homenajeado/a.


A la derecha coloqué dos dulces. Detrás en un cubito blanco que llené con un poco de arroz y corcho clavé unas piruletas de chocolate y unas mini rosquillas bañadas en chocolate blanco. 
Las piruletas las hice con chocolate blanco teñido de amarillo (recordad para el chocolate siempre hay que utilizar colorantes liposolubles). Las mini rosquillas las compré ya hechas (siempre hay que ahorrar algo de tiempo) pero las personalicé poniéndoles el palito y atándoles un lazo amarillo. Dentro del cubo para disimular el corcho metí unas tiras de papel de seda.


Delante puse sobre una blonda blanca y un montoncito de tiras de papel unas galletas de margarina. Las decoré con glasa teñida de amarillo y antes de que se secaran les puse unos puntitos de glasa blanca. Esta técnica se llama wet on wet.


Por último a la izquierda coloqué en vasos altos de plástico amarillos unas palomitas. No es dulce pero a la gente le suele gustar mucho, de hecho desaparecieron. Además en un vasito de cristal de estos de yogurt puse unas cucharillas, como no de color amarillo. 


Y esta es la mesa que con tanto amor y cariño le hice  a mi madre para su cumple. La tarta le encantó y eso que es difícil, ya que no le gusta ni la leche, ni las coberturas de mantequilla, era un reto jiji.

Espero que os haya gustado, y podéis cambiar el amarillo por cualquier otro color. Lo bueno es que el blanco pega con todo. Hasta la próxima.

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